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Arquitectura brutalista

Arquitectura Brutalista

Durante la historia del arte, muchas han sido las veces se ha tratado de ir en contra de la tendencia predominante, consiguiendo como resultado innumerables críticas e intentos de derrumbar el esfuerzo llevado a cabo. Este es el caso del brutalismo, un estilo arquitectónico que sin duda genera una gran controversia, siendo considerado por algunos como arte, y por otros, como la decadencia urbana.

El brutalismo, es un estilo arquitectónico contemporáneo originado en Europa mitad siglo XX. Se caracteriza por mostrar el sistema constructivo y el material de la construcción, que en el mayor de  los casos es hormigón, creándose así la tendencia de hacer las cosas a lo “bruto».

Tantas son las ganas de echar acabar con este estilo, que no son pocos los edificios que han sido derrumbados por romper con la estética de las ciudades en las que se ubican, como es el ejemplo de la torre de oficinas en Francfort, el edificio más alto demolido en toda Europa:

A pesar de las críticas y las demoliciones, este estilo posee algunas de las edificaciones más imponentes que se han apreciado hasta la fecha. Uno de los ejemplos son las Torres Blancas de Madrid (Francisco Javier Sáenz de Oiza, 1969), vistas por algunos como destructoras del skyline madrileño, pero siendo sin duda, un icono arquitectónico de la capital española.

Este tipo de arquitectura, viene muy bien para transmitir sensaciones concretas en otros artes. En este caso, hablamos del audiovisual, y viajamos al pasado para llegar a una obra muy destacada de este arte. El director Stanley Kubric, es uno de los primeros referentes que usa el arte brutalista en sus obras. En el clásico de “La Naranja Mecánica”, el cineasta recrea un Londres oscuro, desolado e inhóspito, y en alguna de las escenas se pueden observar edificios de corriente brutalista, como bien ocurre con el Centro de Conferencias de la Universidad de Brunel, en Londres.

Acercándonos más a los tiempos que corren, multitud son los videoclips en los que podemos apreciar este tipo de arquitectura. Un ejemplo de ellos es el videoclip del británico Skepta – Shutdown, que fue grabado en el “Barbican State”, una zona que fue devastada durante los bombardeos de la 2ª Guerra Mundial, pero que hoy es un complejo de edificios residenciales de estilo brutalista, siendo una zona con una gran densidad de población en Londres.

Moviéndonos al underground español, nos encontramos con Dellafuente, quien colaboró con la argentina Cazzu y el productor Lowlight en “Cowboy”. Este es un tema que el propio Dellafuente explicó en alguna ocasión que suena “fuerte, motivador, que te lo puedes poner para hacer abdominales”, y qué mejor para expresar esa dureza que la arquitectura brutalista de “L’Espai Verd” valenciano, una construcción de viviendas colectivas que suponen un oasis urbano con un estilo atemporal, con una concepción también muy ecologista.

 

Y cómo no, llegamos a un artista que últimamente ha estado en boca de todos (no solo en España, sino en el mundo entero), C. Tangana. Con su último disco, “el Madrileño”, ha conseguido que desde los más jóvenes de la casa hasta los más adultos se junten a escuchar la misma música en el salón de sus casas, mezclando la tradición española con el género más urbano que venía haciendo ya el, nunca mejor dicho, madrileño. Este álbum ha batido récords en streamings, consiguiendo 5 Millones en apenas un día, convirtiéndose en el debut español más escuchado al superar el “Mal Querer” de Rosalía. Y no estamos aquí para hablar de número, sino de su arte, y más concretamente de la arquitectura de todos los videoclips, que ha sido un elemento recurrente, de unión y de suma importancia en los visuales del álbum. Podríamos analizar toda la obra de Pucho a nivel arquitectónico y nos faltarían palabras en este artículo, pero nos centraremos en una referencia al brutalismo español, y es la que aparece en el hit “Demasiadas Mujeres”.

 

En este momento, vemos al Antón más religioso, el cual se está confesando en una iglesia bastante reconocida de la capital española: “La Iglesia Nuestra Señora del Rosario y Filipinas”. Se trata de una iglesia imponente, con una gran austeridad y que, de nuevo, se caracteriza por el uso del hormigón en bruto. Una iglesia sin duda que merece la pena visitar, aunque sea solo para deleitarse con su arquitectura.

A pesar entonces de sus detractores, el brutalismo es otro estilo arquitectónico tan válido como cualquier otro, y además muy útil en determinados momentos y escenarios para dar vida (o quitársela) a recreaciones dentro del mundo audiovisual. Pero la elección os la dejamos a vosotros, ¿te parece arte el brutalismo?

José Miguel Ortiz